sábado, 24 de enero de 2009

Recuerdo me miro
luego la mire
y comencé a sentir
un ansia de vivir
era beber el sol
era creer en Dios.
Un niño vio al pasar
hermoso como aquel que nació en Nazareth
me dijo
"Un hijo igual quisiera yo tener con tu color de piel"
le dije
"Humilde soy, tal vez, como el que más"
ella me respondió
"Me basta con saber que vos me abrigaras"
Yo me puse a jugar con su pelo trigal y le dejé una flor
y en silencio lloré de miedo a despertar
y que no fuera verdad.

Letra de un desconocido Mendocino que le regaló esta letra a Leonardo Favio.

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